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Sobre Decir Adiós

"Si eres lo suficientemente valiente para decir un 'adiós', la vida te recompensará con muchos nuevos 'hola'" -Paulo Coelho

Despedirnos de alguien no siempre es fácil; a veces es de las situaciones más difíciles en nuestras vidas. Además, no tenemos que decir adiós solamente cuando alguien muere, también puede ser a una amistad que ya no funciona o hasta a una parte de nosotrxs que nos hace más mal que bien. El blog de hoy trata sobre la realidad de decir adiós, así como de algunos consejos para no sufrir en el intento.

Estamos súper acostumbradxs a ver el tiempo como una línea, es decir, que todo va de A hacia B y siempre se avanza hacia adelante. Sin embargo, muchos filósofos han llegado a la conclusión de que es más como un espiral hacia arriba o una rueda, pues todo se repite. Repetimos patrones, tenemos ciclos de vida, volvemos a intentar y demás; si de verdad fuera lineal, cada paso sería completamente distinto al anterior. Pero, ¿por qué hablo del tiempo en este tema? Hay dos razones principales, la primera:


Algo o alguien muere y nace todo el tiempo

Empezando por algo tan simple como nuestras células, las cuales mueren y nacen nuevas en cuestión de horas, pero llevándolo a cosas más complejas como creencias limitantes, sentimientos que ya pasaron o la imagen que tenías de una amiga antes de que cambiara. Todo tiene un principio y un fin, constantemente. De forma pequeña o grande, experimentamos duelos mucho más seguido de lo que pensamos y ¡esto no es mala señal! Si queremos crecer y transformarnos, necesitamos dejar ir todo aquello que nos pesa, lo que ya no nos funciona y solo nos detiene. Puede doler, pues es (casi literalmente) como quitarte un pedazo que formaba parte de tí, lo cual me lleva al segundo punto...


Toma tiempo sanar

Cuando estamos en un duelo, especialmente un duelo grande como la pérdida de alguien querido o dejando ir una gran creencia que teníamos, es un proceso. No solo nos duele unos días y se va para siempre; a veces sentimos que ya lo estamos superando y nos está yendo bien cuando de pronto un día nos volvemos a sentir mal y volvemos a experimentar tristeza o coraje. Sanar es un ciclo, un proceso y es nuestra elección decir adiós de manera sana cada día.

Cada adiós es como una piedra que te ayuda a atravesar al otro lado de un río.

No importa el tipo de despedida que estés experimentando, te quiero compartir herramientas que pueden ayudarte:

  • Siente. Es súper común que lo primero que queremos hacer es reprimir las emociones que nacen; evitamos llorar o enojarnos y hasta evitamos que nos abracen porque sabemos que nos puede desmoronar. Reconoce lo que sucede en ti y deja que pase: llora o grita en una almohada o escucha canciones tristes toda la noche si lo necesitas. Sólo así dejarás que fluya la energía de tus emociones y será mucho más fácil sanar.

  • Expresa. Si tienes algo que decir, dilo, escríbelo o compártelo con alguien en quien confíes, pero no te guardes nada que pueda herirte por dentro. Te recomiendo que si es demasiado para ti, busques a alguien experto en el tema (tanatólogx o terapeuta), quien te acompañará paso a paso.

  • No te culpes. Puede ser que te sientas culpable de lo que pasó o te da culpa seguir adelante con tu vida después de lo ocurrido, pero nada de esto es cierto. Deja ir también este tipo de juicios y auto críticas, recordando lo capaz que eres de superar lo que sea a tu propio tiempo.


Recuerda que puedes volver a estos puntos cuantas veces lo necesites y, por favor, ¡ten paciencia contigo! Siempre es más oscuro justo antes de que salga el sol. ¡Te mando un abrazo!


Keep spreading the light,

Regina de Glow Yoga

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