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  • Regina

La Meditación

"El silencio no está vacío, sino lleno de respuestas" - Anónimo

¿Qué es?

Meditar es una herramienta que se ha utilizado por los humanos desde hace miles de años. Desde entonces ha apoyado a las personas a encontrar cierta conexión, pues este deseo de ser parte de algo más grande que uno mismo es natural. La palabra “meditar” viene del latín que hace referencia a una práctica intelectual, o sea, un ejercicio mental. Esto hace que su significado sea una herramienta para entrenar la mente. Hoy se le considera un tipo de medicina alternativa.

Como sabrás, nuestro cerebro está hecho para pensar y mandar señales al cuerpo. Es un órgano maravilloso que, irónicamente, utilizamos todo el tiempo y solemos pasar por alto cuidarlo. Para cuidar nuestro cuerpo cuidamos nuestra alimentación, dormimos lo necesario y hacemos ejercicio. Para cuidar nuestra mente tenemos que impulsar nuestra creatividad, aprender algo nuevo, trabajar la memoria y (muy importante) fortalecer nuestro estado emocional. Para que te des una idea, meditar es como llevar a nuestro cerebro a un gimnasio holístico a entrenar.

Este entrenamiento es para concentrar la mente en una sola cosa y no fijarse en cada pensamiento. La idea no es dejar de pensar, sino aprender a observarlos sin juzgarlos para poder cambiar nuestra percepción de ellos. Es una habilidad que se aprende con el tiempo y la constancia, pero poco a poco se nota el progreso y la calidad de los resultados.


¿En qué consiste?

Lo único que necesitas es un espacio donde te alejes de distracciones. Deja tu celular silenciado y, de preferencia, asegúrate que nadie te vaya a interrumpir. El punto no es alcanzar la perfección, sino ser constante y esforzarse durante unos minutos. Así como en el yoga hay muchas ramas con distintos enfoques, en la meditación hay gran cantidad de métodos por elegir. Desde el mindfulness hasta la trascendental, la que elijas funciona excelente.

Puedes hacerlo sentadx en una silla, acostadx sobre un mat de yoga* o con piernas cruzadas en el piso. También puedes hacerlo en movimiento, como mientras caminas o practicas yoga. Puedes cerrar los ojos o no, lo importante es que te sientas cómodx y te puedas concentrar. Sea como sea, mantén una postura recta y no te olvides de respirar.

Lo más recomendado es comenzar con meditaciones guiadas, es decir, grabaciones que te dan indicaciones de cómo hacer tu práctica. Muchas utilizan herramientas como técnicas de respiración, afirmaciones o música. Puedes encontrar muchas descargables en Internet o en alguna aplicación para tu celular.


Pero… ¿es para mi?

Cualquiera puede meditar, sin importar de dónde eres, cómo eres o lo que hagas en tu día a día. Con que tengas 5 o 10 minutos disponibles, puedes comenzar a practicar. Ni siquiera es necesario creer en algo en específico. Muchas religiones, como el budismo o el hinduismo, adoptaron esta práctica para poder hacer rezos y contemplar las creaciones de un ser supremo. Sin embargo, meditar no es parte de ninguna religión ni es utilizada únicamente para orar. Su origen y sus beneficios van muchísimo más allá. Para meditar solo necesitas querer calmar tu mente y mejorar tu inteligencia emocional.

Si bien el entrenamiento es para tu mente, los beneficios los notarás en tu cuerpo físico también. Estudios han revelado por décadas que alguien que medita constantemente es menos propenso a enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, Parkinson y tipos de cáncer. Mejora tu estado de ánimo y reduce probabilidades de sufrir depresión, estrés, ansiedad e insomnio. Además, tu bienestar psicológico mejora, tu creatividad se impulsa y la intuición se fortalece. Intenta meditar por tan solo unos días y es seguro que notarás un cambio positivo.


Como maestra certificada, he llegado a mi propia conclusión: meditar es el arte de dejarte ser. ¿Y qué es ser? Vivir siempre. ¿Y cuándo es siempre? Aquí y ahora.

Cuando dejamos de hacer cosas, nos damos el permiso de ser: sentir, respirar, observar… todo aquello que nos hace humanos. Es dejar que tu cuerpo actúe de manera natural sin querer imponerle tareas o percepciones. Lo mejor de todo es que puedes comenzar cuando y donde sea, así que te invitamos a darle una oportunidad a esta práctica tan maravillosa. Entendemos que puede parecer intimidante al principio, ¡así que no dudes en contactarnos para resolver todas tus dudas!


Keep spreading the light,

Regina de Glow Yoga





* No se recomienda en la cama donde duermes.

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