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  • Regina

Hábitos a tu Favor

"No hay nada que no puedas hacer, si tienes los hábitos correctos." -Charles Duhigg

¿Te ha pasado que quieres bajar de peso, ahorrar más dinero, dejar de fumar o tomar, etc. y haces todo lo posible pero aún así no logras el cambio que quieres? Después, al fallar, nos cansamos y terminamos diciendo “algún día lo haré”. Muchas veces eso nos pasa porque queremos eliminar o crear un hábito de la noche a la mañana, dándonos mucha presión y condiciones que solo nos desmotivan.

Hoy quiero platicar contigo sobre la magia que tienen los hábitos y de cómo está en tus manos el poder de hacer que las cosas pasen, sin remedios milagro y que tus metas sean permanentes.


¿Qué son los hábitos?

Un hábito es una acción que repetimos varias veces. Lo que sea que suelas hacer diario o muchas veces a la semana, es un hábito. Están compuestos por tres partes:

  1. La señal es lo que causa una reacción en nosotros. Por ejemplo, después de caminar un rato comienzo a sentir sed. Esta sed le señala a mi cerebro que algo está pasando y le pide que haga algo al respecto.

  2. La rutina es la acción tomada ante la señal. Siguiendo el ejemplo, al regresar de la caminata voy directo a la cocina por un vaso de agua.

  3. La recompensa es el efecto o resultado. Al tomar ese vaso de agua me siento satisfecha e hidratada.


¿Cómo puedo crear/cambiar hábitos?

Para agregar un hábito a tu vida, debes enfocarte en crear las tres fases. Generalmente nos cuesta trabajo mantener un nuevo hábito porque solo nos enfocamos en la rutina. Por ejemplo, si lo que quieres es salir a correr por las mañanas pero no encuentras la motivación para despertarte y hacerlo, necesitarás definir una señal que te funcione. Esta puede ser ponerte los tenis justo después de levantarte, o escoger una playlist de canciones que te ambienten para hacer ejercicio. Después de correr, nuestro cuerpo se sentirá con energía, tendrá más resistencia y será más fuerte, dándonos mejor humor y salud. Sin embargo, estas recompensas pueden tardar un poco en llegar. Por mientras podrías escoger algo que a tí te motive, como tomar tu café favorito o regalarte un desayuno para que sientas un beneficio más directo.

Para cambiar un hábito solamente hay que fijarse en la rutina, pues no siempre podemos decidir la señal o nuestra reacción ante ella. Por ejemplo, si discutes con tu pareja puedes sentir tristeza o enojo aunque no lo controles. Lo que sí está en tu control es lo que haces al respecto de estas emociones (la rutina). Si normalmente irías por un cigarro para relajarte, pero quieres dejar de fumar, utiliza esta señal para cambiar el hábito. Sustituye el cigarro por escribir en un diario, hacer ejercicio o hablar con un/a amigo/a. Al final, la recompensa será la misma: sentirte mejor y regresar a la calma, pero ahora un paso más cerca de lo que quieres lograr.


¿Qué puedo hacer para que sea permanente y sí logre mis metas?

Enfócate en un hábito a la vez. Si quieres comer una sandía, a fuerzas tienes que cortarla en cachitos, ¿no? Visualiza a dónde quieres llegar, pero ponte hábitos pequeños que puedas hacer día con día. Se recomienda escoger un hábito nuevo cada 20-30 días.

Junta hábitos. Se ha demostrado que juntar un nuevo hábito con uno que ya tienes ayudará a que lo logres más fácil. Por ejemplo, sal a correr con tu perro para que al mismo tiempo le des un paseo o lee ese libro justo después de lavarte los dientes.


Recuerda que todo es un proceso y esto implica que habrá fallas y cosas que editar y mejorar. Esto es justo el punto: pulir y cambiar y mover lo necesario para que poco a poco seamos esa mejor versión de nosotrxs mismxs. Muéstrate compasión y comprensión siempre, ¡la vida ya viene con demasiados retos por sí sola! Pero está en tí ayudarte a que sea un poquito más simple.


Keep spreading the light,

Regina de Glow Yoga

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