Buscar

Co-worker Consciente

En un mundo donde es fácil hacernos enojar, atrévete a hacernos sonreír...

Una relación de trabajo es muy única, pues no son necesariamente amistades ni familia. Sin embargo, pasamos muchísimo tiempo con las personas en nuestros equipos de trabajo, ¡tal vez les vemos hasta más que a nuestros amigxs o hermanxs!

Si pasamos tanto de nuestro tiempo en el trabajo y conviviendo con ellxs, forman parte de nuestra vida y tienen un efecto en nosotrxs, queramos o no. A pesar de que no siempre podamos escoger a la gente con la que colaboramos, sí podemos elegir qué relación tener con ellxs, para que sea lo más armoniosa posible y que, en lugar de que sea un estrés más, encontrar la manera de aportar y apoyarse entre todxs.

En el blog de hoy, quiero compartirte algunos puntos importantes para llevar tu práctica personal a tus equipos de trabajo. Recuerda que puede parecer más fácil decirlo que hacerlo, pero con tan solo intentarlo ya estás creando un efecto dominó que puede mejorar todo tu ambiente laboral…


  1. Aceptar a tus compañerxs. En tu equipo de trabajo hay diversidad, no sólo física, sino mental y ética. Aun cuando no estés de acuerdo con sus ideales o formas de hacer las cosas, observa que sus experiencias y perspectivas pueden sumar al trabajo, más allá de ser un posible obstáculo.

  2. Nota qué puedes hacer por ellxs. Es normal que tengamos la tendencia a ver qué pueden aportar al equipo o cómo pueden ayudar, así que este punto se trata de invitarte a notar qué es lo que puedes aportar tú al trabajo. Al final, saber cómo puedes mejorar el ambiente o sumar al proyecto que hacen, cambiará radicalmente el enfoque de manera positiva y colaborativa.

  3. Escucha y observa. Conocer a tus compañerxs y abrir el diálogo a ser más unidxs no significa que tienen que convertirse en mejores amigxs ni algo por el estilo. Sin embargo, escuchar sus opiniones y observar cómo trabajan mejor es darle la oportunidad a todxs de estar motivadxs más allá de solo una fecha de entrega.

  4. Sé lo más honestx que puedas. Pretender que todo está bien, que no necesitas ayuda o que no te ofendiste por algo insultante que escuchaste, solo crea más tensión que se va acumulando, y quién sabe cuánto tiempo quede para que se vuelva un problema grande. Habla de la manera más asertiva y no tengas miedo de comunicarte directamente con tus compañerxs, de esta forma se evitarán reencores, chismes o fricciones que solo distraen de lo que verdaderamente importa.


Puede sonar un poco ingenuo, pero tu relación con cualquier otra persona, sea del trabajo, amistad o familia, se define por cómo es tu relación contigo. A partir de esto, reconoce cómo te gustaría ser tratadx en el trabajo y actúa de la misma forma con lxs demás. Claro que no solo con que tu apliques una mentalidad consciente, la persona más difícil en la empresa va a cambiar por arte de magia, pero si cambiará tu forma de dirigirte hacia ellxs y, más importante, tú estarás más en calma; poco a poco, cosas por las que antes te enojabas ya no te molestarán. Solo practicando ser más receptivx y con aceptación hacia tí y los demás es que el ambiente irá cambiando, pues cuando una persona se enfoca en sanar, se contagia. Cuéntanos, ¿tú cómo te llevas con tus colaboradores de trabajo?


Keep spreading the light,

Regina de Glow Yoga

4 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo