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  • Regina

Aquí y ahora

Actualizado: 30 de abr de 2020

Alguien muy sabio una vez dijo “el pasado es historia, el futuro es algo incierto, pero el ahora es un regalo, por eso se llama presente”.



¿Nunca te ha pasado que estás manejando y te pierdes en tus pensamientos? Cuando te vuelves a dar cuenta no sabes cómo avanzaste tanto sin que algo te pasara. Es increíble la manera en la que nuestro cerebro puede hacer cosas automáticamente pero, ¿por qué hacemos eso? Digamos que cuando estamos completamente atentos, podemos concentrarnos en lo que estamos haciendo pero, de repente llega un pensamiento que nos intriga mucho, lo “agarramos” y le cedemos el volante a nuestro cerebro. Esto es totalmente normal y mucho más hoy en día; nuestra vida es muy ajetreada pues tenemos varias cosas que hacer, tanto de qué acordarnos, mucho por pensar, tantos lugares donde tenemos que estar… vivimos llenos del “tengo que hacer”.

Es importante reconocer que, como humanos, no podemos estar en dos lugares a la vez. Si lo intentamos, lo único que vamos a lograr es llenarnos de frustración y más estrés. Si tu mente está en un pendiente que debes hacer mañana, fíjate y pregúntate: ¿puedo hacer algo ahora al respecto de este pendiente? Verás que la respuesta más probable es un “no”. Todavía no llega el día de mañana, en este momento solo es hoy. Si nos ponemos a reflexionar, ¡es imposible cambiar algo que ni siquiera ha sucedido! Lo único que está en nuestro poder es decidir qué queremos hacer, pensar o decir justo ahora. Prácticas como el yoga y la meditación se enfocan en que dirijamos nuestra atención a un solo lugar. Esto puede ser muy retador, ya que a nuestra mente le gusta ir de acá para allá. Sin embargo, lo importante es no tratar de detenerla ni de juzgarla, únicamente guiarla y ayudarle a que se fije en eso que deseamos.


Para empezar, puedes intentar un simple ejercicio: escoge un pedazo de hilo del color que tu quieras y amarralo en tu muñeca como una pulsera. Cada que lo veas, pausa lo que estés haciendo y observa tu respiración.

¿Cómo es? No intentes criticarla diciendo si está bien o mal, si es fea o bonita, sólo nota tu respiración unos momentos. Haz tres respiraciones profundas y conscientes, después, continúa con lo que estabas haciendo. Poco a poco, irás entrenando tu atención y te sentirás muchísimo más relajado. Te ayudará también a notar lo que has logrado en el día, dándote más satisfacción y mejorando tu estado del humor, así como tu energía. El ayer ya se fue y el mañana todavía no llega. Solo el hoy está aquí, así que recibámoslo con todo el amor y la atención que este regalo se merece.



Keep spreading the light,

Glow Yoga



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